Los ICO ya fueron en 2018 la posta son los NFT


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Así como en 2017 el mundo crypto se revolucionó con el boom de los ICOs (Initial Coin Offerings) el 2018 comenzó apuntando a una nueva innovación: los non-fungible tokens (NFTs).

El primer proyecto en utilizar non-fungible tokens fue CryptoKitties, un juego basado en comprar, vender, coleccionar y criar gatos virtuales que llegó a manejar el 15% de todas las transacciones dentro de la plataforma Ethereum.
Los CryptoKitties fueron diseñados para facilitar el aprendizaje del funcionamiento de la red de Ethereum, permitiendo a los usuarios realizar transacciones y contratos inteligentes dentro de la plataforma de una forma entretenida.

CryptoKitties es un proyecto divertido e inició el desarrollo de este nuevo tipo de tokens pero el verdadero boom de los NFTs todavía no sucedió y viene más rápido de lo que uno puede imaginarse.

Ahora bien: ¿qué son los non-fungible tokens?

Primero, hay que entender qué significa fungible. Los pesos, dólares, euros o bitcoins son fungibles porque son intercambiables, es decir, que cada billete o unidad vale lo mismo. Por el contrario, los objetos coleccionables, como por ejemplo las obras de arte o las estampillas de correo, son “no fungibles” ya que cada una es distinta a todas las demás y tiene un valor independiente.

Hasta ahora, la Blockchain de Ethereum ha sido usada mayormente para activos fungibles y con el desarrollo del estándar ERC-20 hubo una ola de nuevos tokens fungibles junto con ICOs. El nuevo estándar ERC 721/821 tiene un potencial similar para los tokens no-fungibles, ya que permitirá “tokenizar” mercados enormes, tal como el de los activos digitales de la industria de videojuegos, que supera los 80 mil millones de dólares. Al migrar estos activos a la blockchain, se podrá eliminar toda incertidumbre sobre la cantidad de ítems que existen en circulación, así como permitir a los usuarios que ellos sean los dueños reales de los mismos.

Aunque el estándar es nuevo y todavía está sujeto a revisión, ya hay varios proyectos exitosos: CryptoKitties, Cryptocelebs y Decentraland, un proyecto de realidad virtual de fundadores argentinos, entre otros.

Si bien un activo solo vale lo que alguien está dispuesto a pagar por él, algunos de los NFT actuales se venden a precios altísimos. A principios de este año, se vendieron 70.399 parcelas de la realidad virtual de Decentraland a un precio aproximado de $575 por parcela en la subasta inicial llegando a cotizar a un precio de 600,000 MANA la parcela más cara, que al momento del cierre de la subasta equivalía a $162,000 USD.


MAPA de referencia: https://raw.githubusercontent.com/m3mnoch/dcl-utils/master/map/dist/decentraland_map.png

La mayoría de los NFT son creados hoy por programadores debido a que su desarrollo requiere conocimientos técnicos específicos. Es por esto que la mayoría de ellos tienen un aire lúdico y experimental, pero a medida que avancen las herramientas para simplificar el proceso más creadores se van a sumar a “tokenizar” sus creaciones.

Casi todos los proyectos basados en criptomonedas están creando sus propias plataformas de intercambio / subasta de no fungibles (como CryptoKitties o Decentraland) pero es de esperar que pronto surjan mercados generales, una suerte de “ebays” de NFTs. Este paso es clave para que exista real liquidez para este nuevo tipo de activo digital.

El ecosistema creado alrededor de este nuevo estándar de Ethereum está gestando las condiciones para que el 2018 sea (#TurnOnTheHypeMachine) el año de los tokens no fungibles.