Hayek y el orden espontáneo


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Frederich Hayek es probablemente el máximo exponente de la llamada Escuela Austríaca de Economía, reconocido por haber desarrollado una teoría de la “acción” económica y no de la “no acción” o “equilibrio económico” que es la base del enfoque neoliberal.

Ahora bien, Hayek distingue expresamente entre dos tipos de órdenes: los creados y los espontáneos. Como ejemplo de los primeros Hayek cita a las empresas, a los gobiernos, a las familias, a los ejércitos y a todas aquellas organizaciones que se estructuran sobre la base de órdenes concretas emitidas por una autoridad identificable, mientras que un orden espontáneo es “increado” y carece de origen y de finalidad.

El ejemplo paradigmático de orden espontáneo es la sociedad misma, siendo entendida ésta como un entretejido de relaciones humanas en la que se integran un gran número de individuos. Para Hayek, espontáneo significa “no deliberado”, por no ser susceptible de conocimiento completo por parte de ningún observador, dado que todo observador se encuentra inserto en el orden social y no hay modo de observar dicho orden social si no es introduciéndose en él.

Por lo tanto, todo orden social tiene una complejidad mayor a la de las mentes de los individuos que lo integran, y es como queda dicho, “increado”, porque es “insusceptible” de ser diseñado por una inteligencia que descansa sobre aquel mismo orden.

Podemos pensar entonces en un modelo interconectado de computadoras (que son dispositivos de orden creado) que va dando forma un orden espontáneo para formar una cadena de bloques, que tiene una inteligencia de orden superior a la inteligencia de cada computadora que lo compone por separado, de la misma forma que una colmena tiene una inteligencia superior a la de una abeja, un hormiguero tiene una inteligencia superior a la de una hormiga y el cerebro humano tiene una inteligencia superior a la de una neurona. También internet tiene una inteligencia superior a cada una de las computadoras conectadas a la red, y la blockchain tiene una inteligencia superior a la de cada nodo.

Hace unos años nació esta cadena de bloques como orden creado, y la humanidad se dirige silenciosamente a un nuevo “desorden” anárquico de orden espontáneo, sin gobiernos, ni políticos, ni impuestos, ni bancos, ni corporaciones de ningún tipo, todos engendros del capitalismo nacido a partir de la Revolución Francesa de hace 200 años.

Un nivel de desorden de un grado de inteligencia superior al que alguna vez se haya desarrollado en el planeta.